Yo a veces tengo rabia, rabia de mi misma, rabia porque soy ilusa - pajarona se diría en Chile - pero sufro por mis propias ilusiones.
A veces - la mayoría del tiempo en realidad - quisiera que nacieras luego. Te has convertido en mi más grande compañía, porque tu eres la persona (personita) que más me acompaña y es increíble como puedo influenciarte a ti con mis estados de ánimo... cuando tu papá tiene la manía de mandarse a cambiar (generalmente por un carrete) yo a veces me pongo triste... porque se supone que no debería ser así. Me carga el machismo, sobre todo el que se evidencia en este tipo de instancias, en donde mientras la madre se queda encerrada en la casa engordando como vaca... el padre sale a celebrar que tendrá un vástago... me carga y no lo superaré jamás de los jamases... La cosa es que cuando eso pasa y yo estoy triste... tu apenas te mueves, apenas haces notar que estas ahí, entonces yo me preocupo y te hablo, te cuento chistes o te comento las cosas que voy viendo y que tu aun no conoces... y es impresionante pero tú... TE MUEVES! te vuelves loco y me haces notar que estas escuchándome.
Quiero que nazcas, desde que te siento dentro de mi, ya no estoy sola, pero quisiera que cuando se repitan estas situaciones (se que se repetirán, lamentablemente tu padre no va a cambiar y seguirá así hasta que yo me aburra y lo mande al carajo) tu estuvieras presente y me miraras... se que si me miras todo lo demas desaparecerá para mi, no habrá nada ni nadie más que tu...
Mientras para tu papá la prioridad seguirán siendo sus carretes, sus amigos, sus pitos y sus chelas... para mi, mi prioridad serás siempre tu, mi otra mitad... la parte más perfecta de mi.
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